lunes, 28 de septiembre de 2015

Germinal - Émile Zola

De las profundidades de los pozos brotaba un ejército, una cosecha de ciudadanos cuya semilla germinaba y haría estallar la tierra, un día de gran sol.
Si me pusiera, ahora mismo, a hablar de temas como la explotación laboral, el desempleo, la disminución progresiva de los salarios, la precariedad de los contratos, pensiones que bajan... Si me pusiera a hablar de cómo unos cuantos multimillonarios vuelan en clase vip a algún lugar en la cima del mundo, a costa de una población inmersa en una espiral de pobreza... Es bastante probable que muchas personas crean que hablo del capitalismo del siglo XXI. Esta novela, habla de todo lo que he mencionado y fue escrita en 1885. Resulta curioso contemplar como algo que sucedió hace tiempo sigue siendo de temática actual, no obstante, no es lo único curioso, o mejor dicho, peculiar de esta obra...

La historia tiene lugar en una mina de carbón francesa. Étienne, el protagonista, tras ser despedido de su trabajo como maquinista, llega a dicha mina en busca de aquello que le permita mantener su existencia. El transcurso de los duros días trabajando bajo tierra, la explotación y la esclavitud humana padecida por aquellas gentes, todo ello sumado a la lujosa vida de los directores, jefes, capataces de la mina, harán despertar en él un sentido revolucionario que arrastrará a todo el pueblo rumbo a una huelga.

¿He dicho Huelga? Perdón, perdón... quería decir jodidísima huelga. Aquí es dónde verdaderamente sufrirá la gente, donde tendrán que luchar contra un monstruo llamado hambre, armados con las espadas del orgullo. Pelear por vivir aunque para ello sea necesario morir.

Antes reventar que dar la impresión de haberse equivocado cuando tenían la razón de su parte

Entrando un poco en opinión personal... El libro es brutal, salvaje, atroz, con frases demoledoras, hechos narrados para impresionar y concienciar de la crueldad sufrida. Simbólicamente hablando, diría que Zola se encarga de ir montando una especie de bomba atómica; cablecito por aquí, tornillo por allá, ahora aprieto aquí... Para posteriormente, en la última parte, pulsar el botón rojo que detona el artefacto. Impresionante.
Lo que acaba ocurriendo al final del libro supera todas las expectativas imaginables. Además posee un final redondo y claro, con su reflexión final.

Es genial, no me cansaré de decirlo. Un librazo. Lo elevo a la categoría de obra maestra.

¿A quién lo recomendaría?

Evidentemente, a todo el mundo. Pero en especial a todos aquellos que tengan interés por conocer lo que era la lucha de clases y la historia francesa del siglo XIX. Nada mejor para entenderla, que leerla de parte de quien la ha vivido.


1 comentario:

  1. Yo le recomendaría también a todos los que quieran entender el siglo XXI. Por que no se hizo lo necesario en el siglo XIX, estamos como estamos en el XXI.

    Diálogo entre Souvarine y Étienne:

    "ETIENNE:-Pero explícame... ¿Cuál es vuestro objetivo?
    SOUVARINE:-Destruirlo too... Se acabaron las naciones, nada de gobiernos ni de derecho de propiedad, como tampoco de Dios ni de culto.
    ETIENNE:-Lo entiendo perfectamente. Sólo que se me ocurre preguntas: ¿a qué conduce todo eso?
    SOUVARINE:-Al núcleo comunal primitivo y sin forma, a un mundo nuevo, a un volver a empezar todo.
    ETIENNE:-Y los medios de ejecución, ¿cómo cuentan conseguirlos?
    SOUVARINE:-Por mediación del fuego, del veneno, de los puñales. El bandido es el auténtico héroe, el vengador del vulgo, el revolucionario en acción, sin frases sacadas de los libros [...] "

    Zola, Germinal.

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